EL MACIZO DE LOS RISCOS DEL FRANCÉS


El macizo de los Riscos del Francés constituye un conjunto de cumbres, agujas y aristas con paredes rocosas aptas para la práctica de la escalada en roca, con longitudes que van desde los 100 a los 300 metros, y con orientaciones Este, Sur y Oeste.
Este desconocido macizo se encuentra situado en la vertiente sur del Circo de Gredos, concretamente al Sur de el Peñón del Casquerazo, y se encuentra limitado por tres gargantas principales: La Garganta Blanca al Norte, la Garganta Casqueruela al Este y la Garganta Chilla al Sur y al Oeste.
Aunque vamos a considerar el Macizo como una única zona por pura lógica topográfica, desde el punto de vista alpìnístico vamos a dividirlo en tres "subzonas" cada una con un punto de partida, aproximación y pernocta diferentes. Estas subzonas son:



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Img 1: Subzonas: 1, Durazno. 2, Casqueruela. 3, Lancha de la Bóveda. Gargantas limítrofes: A, Chilla. B, Casqueruela. C, Blanca. (Mapa obtenido de http://www.sigpac.jcyl.es/visor/)



CARACTERÍSTICAS DE LA ESCALADA Y SU RELACIÓN CON EL MEDIO
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Típico terreno de aproximación en la vertiente Sur gredense: desniveles importantes, mucha vegetación, ausencia de caminos. Es importante moverse con soltura en terreno de montaña. En esta foto, Carlos Gallego en la vira herbosa durante la aproximación a la Casqueruela, tras haber pasado un molesto piornal, muy cerca ya del Vivac del Promontorio. Al fondo, el Risco del Fraile.

La escalada en esta zona, al igual que la que se practica en otras zonas de la Vertiente Sur del Circo de Gredos, tiene un gran componente de aventura, por desarrollarse en un terreno sin caminos marcados, con mucha vegetación y grandes desniveles en las aproximaciones, vías muy poco o nada escaladas que son difíciles de encontrar y de seguir por su escaso o nulo equipamiento, donde la limpieza de la roca brilla por su ausencia por lo que, como los pioneros, hay que aprender a convivir con el liquen y el musgo, y un terreno que aunque franco y compacto en general, en ocasiones presenta roca suelta, precisamente por el hecho de lo poco transitado del terreno.

Sentiremos en general un aislamiento importante, ya que no hay cobertura para teléfonos móviles casi nunca y en la mayoría de los casos deberemos dejar el coche al final de pistas no asfaltadas y, al alejarnos del vehículo, iremos dejando atrás poco a poco los restos de caminos desarrollados por los pastores que sobreviven en nuestra Sierra, para adentrarnos en un terreno prácticamente virgen donde se imponen unos conocimientos básicos de orientación y un "sentido de la montaña" para movernos con garantías. Es muy importante no adentrarse en estas zonas con posibilidad de tormentas, ya que nuestra pequeña aventura puede convertirse en algo muy serio, sobre todo cuando nos toque cruzar esa Garganta que el día anterior no llevaba casi agua, pero que hoy es un torrente literalmente imposible de cruzar, una trampa sin salida.

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Ambiente de escalada en el Macizo de los Riscos del Francés, típico de vertiente Sur gredense. Granito compacto y fisurado, vegetación por doquier. En la foto Carlos Cabeza escala el L1 de la vía Autónomos a la Punta Casqueruela (6a).

La escalada se desarrolla sobre un granito compacto con grandes placas y también fisurado, fruto de la intensa gelivación que la roca de la vertiente sur de Gredos sufrió durante la última glaciación, y que aún hoy, aunque en menor medida, sufre. Otros procesos, como la meteorízación química (y más en concreto la hidrólisis de los feldespatos), ya más intensos en la actualidad, debido a la presencia de un clima más cálido y húmedo en cierto modo; han provisto al granito de este lado de la Sierra de un "labrado", en algunos tramos, que facilita la escalada.

La vegetación presente en las paredes varía desde la presencia de líquenes crustáceos y foliáceos en el mejor de los casos, pasando por el musgo sobre todo en las zonas más sombrías y en las fisuras más anchas, hasta la presencia de arbustos, como brezos o enebros, empotrados en las fisuras. Ninguna de las vías de estas zonas ha sido prelimpiada, y casi nunca se ha usado el cepillo.

La presencia animal más importante en las paredes de los distintos sectores de los Riscos del Francés es la de aves, en concreto las más abundantes serían los buitres leonados, los cuervos y chovas piquirrojas, y los aviones roqueros, siendo también detectable la presencia de otras aves rapaces de menor y mayor porte, como por ejemplo el Águila Real. Todas ellas tienen en estas montañas su hogar. También los reptiles como la lagartija serrana o la víbora suelen dejarse ver. Presta atención en las aproximaciones sobre todo a la presencia de esta última, en concreto cuando atravieses zonas húmedas con pasto alto.

Todos estas características han marcado la escalada en esta zona. En primer lugar limitando de una forma natural la afluencia de escaladores hasta tal punto de que riscos enteros no reciben ni una visita anual. En segundo, condicionando las aperturas a los sistemas de placas y fisuras más limpias de una forma natural, para evitar de este modo una limpieza excesiva, y en todo momento libres de nidos de grandes aves; y en tercero, limitando la escalada, de una forma espontánea y por razones climáticas y biológicas, a una sola temporada que sería de Julio a Octubre.

Texto: Carlos Cabeza

Fuentes:
http://www.sigpac.jcyl.es/visor/
Google Earth
http://maps.google.es/maps?hl=es&tab=wl